miércoles, 3 de agosto de 2011

Un año de triatleta ( y V )

Entro en los Boxes para hacer la T2 cogiendo la bici por el sillín. Nuevamente busco mi referencia para encontrar mi sitio en el colgador (en este caso el Spar y una palmera). Cuelgo la bici, me quito el casco dejándome las gafas de sol puestas mientras me quito los zapatos de MTB. Me agacho para  ponerme la visera y los zapatos y de un salto salgo corriendo en dirección a la salida consciente de que ya queda poco para terminar.

2,5 km no son muchos lo que significa que el ritmo será alto. No soy lo que se dice un buen corredor, aunque teniendo en cuenta que solo llevo corriendo desde enero de 2010 mis marcas tampoco son un desastre. He ido mejorando con el tiempo y poco a poco he conseguido consolidar ritmos por debajo de 4'30" el km e incluso en los duatlones de invierno estuve cerca de los 4' el km en el segmento de los 5km. Se que progresar a partir de aquí me costará mucho pero por otra parte me hace mucha ilusión recorrer ese camino. Entrenar en pista, volver a las populares y las medias, correr un marathón. 2012 será probablemente un año cargado de atletismo.

Lo cierto es que en el triatón la carrera es muy importante. No se pueden tener grandes aspiraciones si no eres capaz de mantener ritmos inferiores a los 4' el km. Con mi preparación actual centrada en distancias largas con el objetivo del HalfICAN me falta la chispa necesaria para arrancar fuerte y más si la carrera empieza con una subida y solo son 2,5 km.

Pongo el crono en marcha y me concentro en mantener una buena zancada poco a poco las piernas identifican el movimiento y se ponen a rodar como tantas veces han hecho ya. A partir de aquí lo único que tengo que hacer es imprimir el ritmo justo para llegar a meta. En los primeros giros empiezo a ver a mis compañeros que van delante, Manuel, Jaume, Toni y Pablo. Este último es un excelente corredor y se nota que lleva un ritmo fuerte. Poco a poco mis piernas van respondiendo pero aun así me adelantan algunos corredores. Tengo la impresión de ir lento porque normalmente suelo adelantar gente es este segmento y hoy es al revés, miro mi garmin para tener una referencia y me marca 13,5. Eso significa que lo he dejado en modo "velocidad" y no en "ritmo" mentalmente pienso que 12km/h son 5' el km pero a esos ritmos la cabeza no rige muy bien y me creo que 13,5 es menos que 12 (inconscientemente pensaba en ritmos y no velocidad). Eso hace que aumente mi inseguridad y decido dejar de mirar el garmin y seguir a lo que de. Adelanto a un corredor y a los pocos metros me vuelve a adelantar el. Debe ser que le he despertado (es lo que tiene la competitividad) porque después de pasarme aumenta el ritmo cada vez más y ya no lo alcanzo.

Cruzo el avituallamiento y paso por la zona en la que el año pasado se me soltaron los cordones de las zapatillas. Aquel día me tuve que parar a atarmelos, aunque en realidad ya me había parado a caminar un par de veces más (en 2,5 km!). Hoy llevo cordones elásticos para facilitar la transición así que no tendré ese problema. Solo quedan unos cientos de metros y cada vez mis piernas van más rápidas. Corro prácticamente solo, eso significa que voy por delante o por detrás de la masa de gente, en este caso tengo claro que voy por delante así que me animo.

No veo a ningún corredor por delante a tiro y no parece que me siga nadie de cerca, aun así mi cuerpo pide sprint y mis piernas responden. El cuerpo entero se tensa, los brazos se mueven cada vez más rápidos, la zancada se alarga y el contacto con el suelo se transforma en un leve apoyo. Veo el arco de llegada, aprieto los puños y me emociono al cruzar. Hoy no estaba terminando un triatlón sprint, estaba cerrando un ciclo, ya hace un año que empecé en este increible deporte, ya hace un año que soy triatleta!!!


La sensación al cruzar la meta siempre es la misma, de repente las figuras borrosas, que estaban fuera de tu mundo mientras corrías, se transforman en gente y poco a poco te vas volviendo a integrar. Al principio cuesta mantener una conversación coherente luego poco a poco vas recobrando el aliento y empiezas a saludar a unos y otros, a felicitar a los compañeros que ya han llegado y a recibir a los que llegan. Buscas el avituallamiento de llegada y comes y bebes para recuperar fuerzas con la sensación de que te lo has ganado y con los nervios de saber como habrás quedado en la clasificación general. En este caso los resultados confirmaron mis sensaciones durante la carrera:

Puesto 39 absoluto (mi primera vez entre los 40 primeros)  con un tiempo total de 42'03", 7' menos que el año pasado lo que es mucho teniendo en cuenta que este año la natación y la carrera han sido algo más largas. El puesto 57 de la natación, el 47 en la bici y el 65 en la carrera a pie. No está nada mal para ser tan malo en la bici, jeje.

Quisiera terminar esta crónica dando las gracias a todos los que habéis compartido conmigo este año. No daré nombres porque eso podría hacerse eterno pero muchos de los que leéis esto sois cómplices de lo que yo considero un gran éxito. A todos vosotros GRACIAS y recordad que esto no acaba aquí, la temporada sigue, hay retos por terminar, mucho por entrenar y mucho por mejorar, así que ...

... ¿seguimos?

6 comentarios:

  1. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡SEGUIMOS!!!!!!!!!!!

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  2. me ha encantado esta crónica!! más que una crónica es una historia que no ha hecho más que empezar. Enhorabuena!!

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  3. Impresionante crónica... he querido esperar que terminaras para así poderlas leer todas seguidas... Enhorabuena amigo!! Te admiro!!! Sigue así...

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